Conocer los índices de vegetación es indispensable de cara a llevar a cabo una agricultura de precisión óptima, así como para la realización de otro tipo de actividades relacionadas. Los drones se han convertido en una herramienta polivalente que está sirviendo de gran ayuda para muchos de los ámbitos que hoy en día conocemos. 

Respecto a la agricultura, los drones recopilan una gran cantidad de información gracias a la que se acuña un nuevo término conocido como agricultura de precisión, la cual se basa en aplicar las últimas tecnologías y sistemas de información a todas las operaciones que se realizan dentro del sector de cara a mejorar su rendimiento y rentabilidad. 

Los drones son capaces de captar las imágenes necesarias para, posteriormente, realizar un análisis minucioso, permitiendo a los agricultores chequear toda su plantación de forma mucho más eficiente y dinámica. En ella se podrá obtener la información necesaria en relación a la evolución de sus cultivos y proceder a elaborar las tareas necesarias. 

Gracias a las cámaras multiespectrales que este tipo de tecnología incorpora, es posible que los agricultores captan los cambios más ínfimos en la radiación visible e infrarroja, permitiendo así controlar las plantas bajo estrés, el control del crecimiento de todos los cultivos, la frecuencia de riego, la planificación de la siembra y la recogida, entre otras muchas.

 

¿Cuáles son algunos de los diferentes tipos de índices de vegetación que existen? 

Dentro de la agricultura de precisión, existen varios índices de vegetación. A continuación, te mencionamos algunos de los principales, así como una breve explicación de todos y cada uno de ellos.

 

EVI. Índice de vegetación mejorado

El Índice de Vegetación Mejorado, conocido en inglés como Enhanced Vegetation Index (EVI), hace referencia a los efectos atmosféricos que existen. Este índice se calcula a partir de la diferencia de la radiación que existe entre las bandas del azul y el rojo. Su principal ventaja es permitir a la persona que lo calcula monitorizar el estado de la vegetación en las altas cantidades de biomasa. A menudo, este índice ayuda a analizar aquellas áreas de tierra que poseen mucha cantidad de clorofila y que cuentan con pequeños efectos topográficos. 

 

SAVI. Índice de vegetación ajustado al suelo

El Índice de Vegetación Ajustado al Suelo o SAVI se diseñó para poder minimizar las influencias que producía el brillo al suelo. Su creador fue capaz de corregir los efectos del ruido del suelo, tales como, el color, la humedad, la variabilidad en función del emplazamiento, etc., los cuales, por lo general, acaban afectando de una manera u otra a los resultados obtenidos.

Habitualmente, este índice de vegetación es utilizado para analizar los cultivos jóvenes con regiones muy áridas, vegetación escasa (menos del 15% del área total) y superficies expuestas del suelo.

 

ARVI. Índice de vegetación resistente a la atmósfera

El Índice de Vegetación Resistente a la Atmósfera, también conocido como ARVI, es el primer índice relativamente resistente a la atmósfera. Gracias a sus mediciones en longitudes de onda de la banda azul, esta fórmula corrige el NDVI en cuanto a los efectos de la dispersión atmosférica y la reflectancia de la banda roja.

Por lo general, este índice de vegetación suele usarse sobre regiones con un contenido muy alto de aerosol atmosférico, tales como, lluvia, polvo, humo, contaminación atmosférica o niebla, entre otros.

 

GCI. Índice de clorofila verde

El Índice de Clorofila Verde o GCI es usado, normalmente, para realizar una estimación del contenido existente de clorofila en las hojas que hay en los distintos tipos de plantas. Este contenido de clorofila es capaz de reflejar el estado fisiológico en el que se encuentra la vegetación, además de disminuirlo en plantas estresadas,. Por ello,este índice es muy útil de cara a evaluar la rigurosidad de las plantas. También se puede utilizar para monitorear el impacto de la estacionalidad o el estrés ambiental.

 

SIPI. Índice de pigmentación insensibile a la estructura

El Índice de Pigmentación Insensible, o SIPI, es utilizado para analizar la vegetación con estructura variable del dosel, es decir, es usado para calcular la relación de carotenoides a la clorofila, mostrando las diferentes señales de mayor valor de la vegetación con estrés. 

A menudo, se utiliza para chequear la salud de las plantas en lugares con alta variabilidad del dosel o del índice de área foliar, pudiendo realizar una detección rápida de enfermedades de plantas. 

 

NBR. Índice de calcinación normalizado 

El Índice de Calcinación Normalizado, o NBR, se utiliza para calcular e identificar cuantitativamente las áreas que están calcinadas. Se centra en medir  las longitudes de onda NIR (vegetación saludable) y SWI (vegetación quemada). Es un parámetro el cual permite la detección de incendios  activos, por lo que en los últimos años se ha vuelto muy eficiente.

 

dNBR. Diferencia índice de calcinación normalizado

Gracias al dNBR, es posible comparar las imágenes antes y después del incendio, pudiendo realizar una evaluación muy precisa de la gravedad del mismo.

 

Ventajas de medir los índices de vegetación con drones

El análisis de los índices de vegetación con drones tiene un sinfín de ventajas. A continuación, mencionaremos las más importantes.

  1. Recoger y procesar una mayor cantidad de datos. Gracias a los diferentes tipos de cámaras, los drones son capaces de aportar información del terreno, pudiendo el agricultor instalar las cámaras que necesite en función de lo que vea. Por ejemplo, nuestra serie DJI Agras incluye drones inteligentes que se encargan de realizar todas las actividades que sean necesarias para el correcto mantenimiento de los cultivos, tales como, pulverización o aplicación de productos fitosanitarios. 
  2. Detectar las plagas que haya en los cultivos. Con los drones es posible detectar las plagas que haya en los cultivos, las enfermedades y elegir el tipo de tratamiento más adecuado para cada situación, planificando las medidas necesarias de poda o de prevención de plagas. 
  3. Reducir costes. La utilización de drones tiene la ventaja de poder reducir los costes, optimizando el uso del agua, los fertilizantes y los fitosanitarios que se utilizarán. 
  4. Mejor planificación, tanto en las cosechas, como en los tratamientos. Los drones son capaces de mejorar la planificación de las cosechas y de los tratamientos necesarios, gracias a la previsión y antelación que proporciona un análisis rápido y constante. Desde HPDRONES ponemos a disposición de todos nuestros clientes DJI Terra, drones que incluyen un software de cartografía el cual presenta una serie de prestaciones que ofrecen la posibilidad de analizar el terreno en el que se encuentren los cultivos.

 

Después de lo mencionado anteriormente, es posible concluir que cada vez es mayor el número de agricultores que pueden disfrutar de todos estos beneficios, los cuales están al alcance de todos y cada uno de ellos. Gracias a los drones, es posible lograr el máximo rendimiento dentro del sector agrícola.